Domingo 12/08/2018

Macarena Marset, cantante de "Chapeca"

8 DE AGOSTO

¿Las cosas quedaron como estaban?

Una decisión que pudo ser histórica quedó rechazada en la cámara de senadores, pero salió victoriosa en las calles, calles que estos funcionarios públicos no se dignan a pisar para ubicarse en la realidad que les rodea. la ola verde se autoconvocó, en Mendoza, en la Plaza Independencia y les pibes se asentaron a escuchar el debate en vivo.

 

La organización de esta vigilia superó ampliamente a la realizada para el debate en la Cámara de Diputados el pasado 13 de junio. Quizás aquella vez no se esperaba, desde la organización, la gran cantidad de gente que asistió. Por eso ahora mejoraron en muchos aspectos como, por ejemplo, el armado de una estructura para sostener una pantalla gigante delante de la fuente central de la plaza. Esto permitió que la gente se pudiera sentar y que, desde cualquier lugar, pudiera seguir con un sonido de calidad las exposiciones de las senadoras y senadores.

 

Las carpas de las distintas organizaciones se instalaron de manera ordenada y ofrecían diversas actividades. También se colocó un pequeño escenario, aparte, para las intervenciones artísticas que fueron variadas. Teatreras, artistas, murgueras confluyeron alentando con canciones y bailes a les asistentes, llenando de color y música y contagiando alegría.

 

En los espacios verdes, mujeres y compañeres de lucha se reunieron y compartieron algo para comer mientras esperaban los resultados de la votación. Madres con sus hijes pequeñes encontraron lugar también mientras la tarde se iba y la noche acechaba. Todo era un movimiento constante entre aquellas que estaban desde el mediodía, y se iban, hasta quienes llegaban después saliendo del colegio o de sus trabajos. Algunes se unían a las mesas de dibujo que dispusieron les artistas organizades. Otres se animaron a pintarse la cara y realizar carteles. Se preveía que la votación se realizara a mitad de la tarde. Sin embargo, se alargó y tomó desprevenida a mucha gente, aunque eso no desanimó a la multitud que bailó junto a las murgas para entrar en calor o alentaban con cánticos. El atardecer mendocino fue coronado con un pañuelazo que volvió a la Plaza Independencia de color verde a un grito imponente: 

 

¡Que sea ley!

 

Caminar entre aquelles teñidos de verde tanto como nosotras no causaba otra cosa que el sentimiento de sororidad y unidad. En ningún momento dudamos de que se iba a lograr porque reconocíamos -y reconocemos- que en esta lucha somos millones y hemos logrado instalar el debate. No es lo único, porque nos sentimos compañeras incondicionales que estamos juntas y sabemos la magnitud del movimiento del que formamos parte. Sentadas en el suelo frío y duro, haciendo el aguante en el pasto y la tierra húmeda, pasándonos mates con agua que no permanecía caliente, encontrándonos con gente amiga, entendimos que esto es más grande que nosotras. 

 

Caminar entre aquelles teñidos de verde tanto como nosotras no causaba otra cosa que el sentimiento de sororidad y unidad. En ningún momento dudamos de que se iba a lograr porque reconocíamos -y reconocemos- que en esta lucha somos millones y hemos logrado instalar el debate. No es lo único, porque nos sentimos compañeras incondicionales que estamos juntas y sabemos la magnitud del movimiento del que formamos parte. Sentadas en el suelo frío y duro, haciendo el aguante en el pasto y la tierra húmeda, pasándonos mates con agua que no permanecía caliente, encontrándonos con gente amiga, entendimos que esto es más grande que nosotras. 

 

Además del aire a unidad que se respiraba en la plaza, el senado se había llenado de humo de ignorancia y una retrograda falta de ética. Los mediocres discursos por parte de les senadores “representantes del pueblo” fueron conformados en una opinión personal, y no representativa. A hablar sin fundamentos. Incluso la Sra. López Valverde, senadora por la Provincia de San Juan, tuvo la desidia de decir en público que por no tener tiempo de leer el proyecto iba a votar por el no.  O sea que en 53 días no tuvo tiempo de leer TRECE páginas. Recordamos que el sueldo de les senadores es de 200 000. Recordamos a qué clase de trabajadores tildan de “vagos” los medios de comunicación. 

 

También los Señores Dalmacio Mera, Esteban Bullrich y Rodolfo Urtubey quien cometió el grave error de decir –“hay algunos casos en los que la violación no tiene un componente de violencia sobre la mujer”-, - “en los casos de abuso intrafamiliar no hay violencia, pero no se puede hablar de consentimiento. No es una violación clásica”-. 

 

A este señor, le queremos preguntar ¿Qué es para él una violación clásica? Y le respondemos fuerte y claro “CUALQUIERA SEA EL ÁMBITO EN EL QUE SE EJERZA, ES VIOLACIÓN” y la violación siempre es con violencia. ¡Tienen la misma raíz gramatical, por el amor a sor juana!

 

Además de estos dichos aberrantes, su discurso dejó entrever que ninguna mujer es merecedora de un derecho absoluto. Dicho discurso no tuvo ni un sesgo de imparcialidad, la cual intentó profesar en cada palabra qué dijo. Dicho discurso dijo mentiras, porque se refirió a una filosofía que no existe, la filosofía de “concebir el derecho a decidir como un derecho absoluto de la mujer o de la persona gestante a disponer en términos absolutos sobre la vida que lleva dentro”. Debería saber, que la postura filosófica es el derecho absoluto de decidir sobre su cuerpo.

 

Por otra parte, y volvemos a la ignorancia de quienes lamentablemente tienen el poder, Miriam Boyadjian no entendió nada de lo que proponía el proyecto. Seguramente estaba reunida con López Valverde y tampoco le dio el tiempo para leerlo. Esta representante de Tierra de Fuego dijo: “¿dejaremos que sea ley, que se practique un aborto durante los nueve meses, hasta incluso un día antes de dar a luz?”. Señora, ¿de verdad?

 

Luego salieron a la luz las opiniones personales de los senadores e interpretaciones de porque no debería despenalizarse la interrupción voluntaria del embarazo. Como De Angeli, que contó sus nostálgicas historias de cuando se le regalaba una planta a la mujer embarazada y que no deberíamos perder esas costumbres.

 

Podríamos seguir nombrando a representantes del poder que se equivocaron feo en esa sesión. Pero los memes ya circulan en Facebook, así que el trabajo ya está hecho.

 

Por otro lado, hay senadores que no solo fueron a calentar la silla, tenemos por suerte algunes representantes que si escuchan nuestra voz y sintieron algo de empatía hacia nuestra realidad. Compartimos las palabras de la senadora Mirkin: 

 

“[…]Yo voy a acompañar este proyecto porque quiero que esto cambie[…]”

 

“[…]¿Qué somos las mujeres? ¿Vientres? ¿O seres humanos con derecho? […]”

 

“[…]Si salimos de acá sin ley, ¿qué vamos a hacer mañana? ¿Vamos a seguir penalizando a las mujeres cuando llegan a los hospitales? […]"

 

“[…]He visto a chicos que no se aceptan en adopción, no es porque la Justicia los demore, ¡es porque no los quieren a los chicos si son negritos! […]”

 

También tuvo lugar el discurso de Pino Solanas que sus palabras no tuvieron desperdicio: “[…]Hablo en nombre de otra Argentina […]", que "[…]no quiere una juventud reprimida. Ahí está esa fabulosa y gloriosa juventud en las calles de Buenos Aires. Esta oleada verde de chicas, que está expresando una marcha que lleva años, de las mujeres, nada menos que por el reconocimiento igualitario de sus derechos. No sólo el derecho a la vida de las mujeres... El derecho a poder decidir sobre su cuerpo. ¿Y por qué no? ¿Por qué tenemos miedo a decir que el derecho a gozar? ¡A gozar de la vida y a gozar de su cuerpo! […]”

 

“[…]Hay miles de mujeres que no tienen otra opción que el aborto clandestino, porque ninguna ley represiva a lo largo de la historia pudo impedir los abortos. Acabemos con la hipocresía de una clase dirigente que sabiendo que las más pudientes podían acudir a los abortos seguros, las menos pudientes estaban condenadas a la infección o a la muerte […]”

 

“[…]Yo no quiero una juventud con pánico, que le tema al mundo que viene ni a los mayores […]”

Luego de escuchar esos discursos, no podemos dejar de mencionar y repudiar la lamentable intervención de uno de nuestres representantes en el senado, el Sr. Julio Cobos, quien expuso que existen alternativas para evitar llegar al aborto como, si nosotras no quisiéramos utilizar anticonceptivos. Pero Cobos no se entera que los embarazos se producen por la violación, la falta de anticonceptivos en los centros de salud dentro de barrios más pobres del país y, también, porque fallan.

 

Además se refirió a los militantes de la campaña por las dos vidas, diciendo que eran más que nosotras. La teoría que estas personas viven en una burbuja es cada vez más real. Y que nos disculpe, pero no vimos más de 200 personas pintadas de celestes. Mientras que pañuelos verdes vimos, solo en Mendoza, más de 4000.

 

En fin, a pesar de que estaban a la mitad de las exposiciones y todavía no había votación, el resultado ya se sabía a eso de las 19 hs. Pero eso no impidió que las pibas siguieran presentes ni que bajaran los brazos ante esta lucha.

 

En un senado donde casi el 60% de la participación es masculina, y también católica, no pudimos ganar. Pensemos todo lo que hemos logrado juntas a partir de nuestra propia movilización: Que un tema tabú se visibilizara, no solo en Argentina sino en toda Latinoamérica. Logramos estar en boca de todes, logramos ser portadas y contratapas de diarios internacionales, estamos en el ojo del mundo, hicimos que en Latinoamérica se levanten todas las feministas y luchen por lo que es suyo. La estigmatización a la mujer por abortar ha bajado muchísimo. Hicimos que los próvida y muchas instituciones se movieran para que se promulguen leyes de adopción más rápidas, multiplicamos el presupuesto en educación sexual, quizás elles se embanderen con esa victoria, pero seamos claros, nunca hubieran movido el culo de no ser por nosotras. 

 

Un par de lágrimas corrieron, no les vamos a mentir, nos dolió; dolió el hecho de que condenaron a más mujeres a morir en la clandestinidad o terminar presas, dolió saber que una de las senadoras no leyó el proyecto y por eso votó en contra, dolió mucho, pero si no sabremos de dolor nosotras las feministas, nosotras que vivimos apaleadas por una sociedad machista y callamos por miedo a estar solas, que hemos sido golpeadas de todas las formas habidas y por haber.... Este no es el fin, en esto no se perdió nada, no se trataba de un boca-river, no se trataba de un "te gané 38 a 31", se trataba de las pibas, se trataba de combatir un negocio de clandestinidad.

 

No podemos guardar el pañuelo verde porque nos convencimos y nos convencemos de que juntas somos más y que si no es hoy mañana será. Más temprano que tarde nos van a escuchar.


Escribir comentario

Comentarios: 0

NOTAS RELACIONADAS