Martes 05/07/2016

CASUALIDADES

 

                 No soy una persona a la que le guste pensar en las casualidades de la vida, si se pueden llamar así.

 

                No me quejo de mi presente, por lo que veo innecesario pensar en esas falsas ilusiones…

 

                Pero llega un momento donde te encontrás tirado en la cama o en el micro, aburrido e inevitablemente entra a tu cabeza las demoledoras preguntas: “¿Y si hubiera dicho que sí? ¿Y si decía que no? ¿Estaría tal vez acá?”

 

                Me imagine la otra vez qué hubiera pasado si en vez de entrar a mi secundaria hubiera entrado a otra. Si en vez de haber parado, hubiera seguido, o tal vez si en vez de soñar hubiera bajado los brazos… Capaz no hubiera conocido increíbles amigos, ni hubiera pasado momentos tan lindos, ni hubiera llegado hasta donde estoy, si al fin al cabo ¿de qué estamos hechos? De momentos.

 

                Mientras seguía pensando, me di cuenta que todo está unido con todo ¿Cuántos besos se desperdician por día por no animarse a querer? ¿Cuántas despedidas sin aviso van a seguir ocurriendo por no dar un poco más de amor? ¿Te has puesto a pensar cuántas personas, por el orgullo, no se despiden y cuando quieren darse cuenta… la otra persona no está?

 

              Lamentablemente el destino, o como la gente le quiera llamar, suele ser cruel. A veces queremos algo y desaparece, o al revés… odiamos algo y tenemos que cargar con ese peso por un largo tiempo, por ahí tenemos una gran recompensa o tal vez la constante lucha de arrastrarnos por una meta a más no poder.

 

 

                Luego de imaginarme un libro entero de historias (casi), abro bien los ojos y trato de ver dónde estoy parada. Porque de tanto pensar, a veces, te podés perder…

 #NUESTRAVOZNOSEAPAGÓ


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