Lunes 26/11/2018

CONFLUENCIA

ARTES ESCÉNICAS EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN

 

Por Juliana Bocci y Santi Tagua

 

Cuando se habla de “MUT Project”, por más entrevistas que hagamos, por más info que leamos en las redes no basta, no se explica con palabras, solo presenciando una función se entiende verdaderamente qué es lo que busca “MUT”. Porque día a día son quienes apuestan a integrar distintas artes para lograr una obra que avasalle todos tus sentidos y ponga a prueba tu capacidad de reflexión.

 

Como prólogo de la obra, nos encontramos con las esculturas de Ale  Spano. Personas deterioradas y corrompidas, pedazos de seres solitarios hechos (o desechos) de cenizas. Ya desde estas visuales algo empieza a sonar dentro tuyo. Una vez dentro de la sala, la muerte, encarnada por Vitti Santos, será la anfitriona de la obra, quien nos introduce en la historia y quien nos irá guiando a través de toda esta extensión artística. 

 

“En un mundo avasallado por el caos, donde la tecnología derrumbó en su implacable destrucción los tesoros más profundos de la civilización y las relaciones humanas fueron desnaturalizadas por el cortocircuito de los hilos de comunicación que llamaban redes sociales, las cuales unían escuálidas ilusiones y esperanzas personales, un grupo de seres rebeldes logró mantener la lucidez, aferrados al milagro de la propia existencia y encontrando en su interior lo más profundo de su razón de ser: la música, la escritura, el canto, la danza, la pintura...: ‘El Arte’”

 

Esa es la premisa de confluencia, con un elenco conformado por varios grupos de distintas disciplinas artísticas para poder atravesar al espectador. Desde los asientos de la sala “Ernesto Suarez”, decorada con telas rotas y luces muy bajas, propiciando un ambiente nocturno y de oscuridad, el coro del Centro Cultural “Matesis” entra y se prepara. Carina Chinigioli es quien dirige el conjunto mixto de voces, que inunda con un canto colectivo hablando de lo cultural, de las raíces que a veces no tomamos en cuenta. Indio Toma, vibrando con su canto y acompañades por palmas, un mensaje que quedó rondando por ahí “¡Canta! porque el grito no basta.” Le siguió el cuarteto “Venecuyano”, quienes ejecutaron con mucha destreza temas clásicos donde pude identificar algo de Beethoven y la pequeña serenata nocturna de Mozart, compuestos por 3 violines y un chelo, música que absorbía al público entre la vibración de las cuerdas.

 

En el tercer round, “Afro Switch” se subió a las gradas. Incorporando además de la música, la danza. Compuesto por tres bailarinas y tres músicos. Instrumentos tradicionales como djembe, dundunes y balafón fueron ensamblados con instrumentos electrónicos y, así, fusionar ritmos africanos con estilos más contemporáneos. De la misma forma las bailarinas (Yanina Villar, Virginia Riccio y Martina Mar) desplegaron su danza siguiendo con estos ritmos, transmitiendo una energía de jolgorio y, al mismo tiempo, ancestral.

 

Finalmente Mut se sube al escenario, la banda conceptual que también se encargó de la producción ejecutiva, técnica y artística de “Confluencia”.con su rock sinfónico. Como invitado de la banda estaba Mecha de Chapeca quien acompañó con un rap una de las canciones, que se conjugó muy bien con Cristina Vazquez, la cantante dandole otra tonalidad a su estilo más bien sinfónico sin perder nunca el rock. (por momentos eran tantos los sonidos que la letra no llegaba a entenderse(no se como ponerlo de manera más sutil).

 

“La música es el alimento que nos regaló el destino”

 

Si hasta ahora el espectáculo no te parece original, Ro Inesta interviene en uno de los temas con un cancan negro en la cabeza y danzando un tema sobre una rosa, como para romper un poco más el hielo de los espectadores. En otro tema también se interviene, pero esta vez, a través de una poesía narrada por la actriz Guadalupe Carnero con un tinte más melancólico, una anécdota de lo que dejaron atrás, de pinceles que ya no se usan, donde la muerte también se simboliza en la tela. Lo que nos da pie, también, para las chicas de “REDES” que se sumaron al concierto colgadas en la pared y haciendo acrobacias.

 

La producción estuvo impecable en lo que refiere a artistas, vestuario y maquillaje. La continuidad de cada muestra y la evolución de la trama también se percibieron, no se dejó nada al azar. Se pudo visualizar lo que se puede lograr con el trabajo cooperativo y colaborativo de muchas personas, tarea difícil entre artistes de distintos rubros, pero un desafío en el que “MUT Project” estuvo a la altura y sabemos que hay mucho más que tantear en este terreno.

 

La respuesta oculta en los trazos que la existencia dibuja, 

interminable camino de la confluencia


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