Viernes 01/11/13

 

ENTREVISTA A ISMAEL ANA 

Ismael Ana estudió en la UNC, pero ahora estudia por sus propios medios. Hace diez años que actúa. Él tiene 28 años. El siete de noviembre hará una presentación con el taller que está coordinando en el Teatro Independencia, taller que el año que viene seguirá y todo aquel con o sin experiencia que se atreva puede anotarse. Hace poco fue la primera vez que actuó en el N8 con su unipersonal.

“En el teatro también hay estereotipos, cuando entrás a la facultad, para pertenecer tenés que actuar de un modo o hacer determinadas obras, por un tiempo tuve que ser así y me pude salir de eso, me costó pero salí, me dio mucho miedo, pero ahora que salí, ya soy feliz cuando actúo…”

 

Ismael Ana

1-¿Qué te llevó a meterte en el teatro?

Yo estaba trabajando en una fábrica, recién había salido de la secundaria y no sabía qué hacer. La estaba pasando mal ahí, esos trabajos son repetitivos y desgastantes, era una época negra de mi vida, estaba “depre” mal. Empecé a hacer un taller de teatro con mi hermana, teníamos mucho miedo y fuimos a “El Taller” en la calle Tiburcio Benegas y ahí fue como la única cosa buena que tenía en mi vida, los martes a las nueve ir a teatro. Decidí a mitad de año irme de la fábrica, empezar a dedicarme al teatro y al otro año me metí en la facultad.

 

2-¿Qué es ser actor en Mendoza?

¿Qué es ser actor en Mendoza? Ismael Ana….y yo hago lo que quiero, me divierto, trabajo de lo que me gusta.

 

3-¿Qué es el Arte?

Es una cosa que es del hombre, natural del hombre y no hace falta que te dediqués al arte para ser Artista. Podés expresarte artísticamente y es lo más sano, es la mejor opción que podés tener. No gastas plata, te hace muy bien, te levanta el autoestima y lo importante. Lo más copado que tiene el arte es que te pone en contacto con el “yo puedo” y podés cambiar el mundo también. Por ejemplo si nos ponemos ahora a hacer una canción y capaz que sale una letra que cambia el mundo y que esa canción va y se hace famosa o no, pero cambia el mundo. Y así con cualquier cosa, es estar constantemente pensando, no pensando sino sabiendo  que vos podés ser la persona que cambia el mundo, que lo mejore siempre apuntando a mejorar.

 

4-¿Actualmente en qué estás trabajando?

Doy clases en un centro de adicciones, en el centro, para el Estado. Doy clases en el teatro independencia en una de las salas y con las funciones.

 

 

 

5-¿Con qué funciones estás?

Una obra que se llama “Los locos sueñan con Elvis”, otra “Persiguiendo lo verdadero”, una obra que es de música y teatro que se llama “Aún no somos putos” que es una sátira a la homofobia y la otra se llama “Próxima estación” que es una obra de clown que dirige Gabriela Simón.

 

6-¿Por qué enseñás teatro? ¿Porque es un trabajo más o por vocación?

No, me encanta enseñar. Me encanta dar clases, aprendo más yo que los alumnos, todo el tiempo uno aprende.

 

7-¿Qué va encontrara la gente en el taller del teatro independencia?

Y….depende lo que esté buscando la persona con el teatro. Podés ir y puede ser que no te guste, hay gente que le encanta, se enamora de mí y hay otra gente que me rechaza, así es como lo vivo ¿no? Van una clase y a la otra no van más, pero depende.

 

 

 

8-¿Qué encontraste en el teatro?

Me brindó la posibilidad de ser libre, de aceptarme sobre todo, aceptarme a nivel físico, a nivel de personalidad es buenísimo porque vos vas y hacés una escena y de repente se están riendo, eso es lo mejor que te da el teatro, que ves un montón de personas que se están riendo y se ríen cuando vos te equivocás. Es lo bueno que te da el teatro, que te enfrenta a ese miedo, al miedo de cometer un error, que es el miedo que no te permite hablar en una situación o exponerte. Porque una cosa es que vos hablés y seas verborrágico y la gente te ve como extrovertido, pero en realidad es un personaje que vos has armado, un personaje adaptado, que se adapta y es como “digo las mismas cosas que dicen todos” y cada persona es muy diferente. En el teatro te das cuenta porque es imposible no mostrarlo, porque es una cosa re loca, no sé por qué, que está la gente ahí sentada y ya no te miente más y vos le ves las caras. Por ejemplo yo ahora, estamos hablando en una distancia corta y puedo poner una cara para no quedar mal pero cuando estoy de público me olvido de la cara y no estoy prestando atención a eso, y vos ves la gente con la cara que te está mirando y te da miedo porque es intimidante, y no te permite mentir. Si salís con ese personaje que tenés en la vida, la gente no te lo acepta. Porque solamente tenés que mostrar tu verdadero ser, que es el que se equivoca, el que habla mal, el que piensa cosas muy particulares y la gente se ríe de eso y así es como se ríe o se emociona y te pueden decir después buenísimo, te creí y empezás a aceptar esas ridiculeces tuyas, las pelotudeces, porque está muy bien ser pelotudo y también así los aspectos femeninos en los hombres y miles de cosas. Equivocarte es necesario, para aprender tenés que equivocarte un par de veces hasta que te salga .

 

9-¿Es muy diferente hacer unipersonal a hacer teatro de elenco?

Sí, es diferente. El unipersonal es mucho más difícil, estás solo. Una vez que lo hiciste, después cualquier otra cosa te parece mucho más fácil. Es mucho miedo y te enfrentás a muchos problemas tuyos, porque al hablar saltan tus problemas y quizás acá no nos damos cuenta pero en el escenario se dan cuenta todos. Te das cuenta vos o sea porque te está mirando el público y no te va a mentir, encima vos estás haciendo un monólogo y los estás mirando a la cara, y decís un chiste y no se rieron y eso es como ¡Guau! Te empezás a dar cuenta qué es lo que no causa gracia de vos, y son los prejuicios que uno tiene cuando uno empieza a explicar en un monólogo. Por ejemplo digo algo y después lo explico, ya la gente se aburrió, no te compra, no es que te odia pero uno se siente muy rechazado. Aprendí cosas básicas haciendo monólogos: no explicar y ser seguro de mí mismo. Si yo pienso algo, lo digo. Es diferente porque después estás en una obra  con gente y te parece facilísimo. 

 

10-¿Hace cuánto que estás con “Persiguiendo lo verdadero”? ¿Cuál fue la respuesta del público?

Hace un año, hemos hecho seis o siete funciones. La primer función fracasé, tenía que durar una hora y duró media hora y cometí todos los errores que podía cometer, ya la segunda vez me salió un poquito mejor y ya la tercera un poquito peor, la cuarta un poco mejor, en la quinta me fue re bien y la sexta me olvidé, no sabía cómo volver a hacerlo y dejé de hacerlo durante tres meses y ahora ya estoy con todas las pilas, ahora sí va a salir bien.

 

11-¿Cuándo salís al escenario qué esperas de tu público?

En realidad yo ya dejé de esperar algo del público, al principio uno (yo por lo menos) actúa para que lo acepten. Porque cuando fui al teatro y vi que se reían y me aceptaban y me felicitaban de alguna manera me enamoré de eso. Quería tapar agujeros, a veces te va mal y es así, tenés que aceptarlo, no podés tener el valor de tu vida en eso. Yo cuando salgo al escenario siempre busco conectarme con mi espiritualidad (el teatro viene del rito) y es eso, sos un chamán que tiene que conectarse con algo, por más que no exista, te conectás con algo y de ahí salen los mejores actores para mí. 

 

12-¿Tenés maestros de la vida que te hayan marcado?

Sí, uno fue el “Flaco” Suárez, aprendí mucho haciendo obras con él. Los chicos que me daban el taller, uno es Esteban Agnelo y el otro es Guillermo García, estos dos fueron los que me introdujeron en el teatro. Guillermo Troncoso, con él estudié pantomima y Adrián Sorrentino con el que estudié canto, Gabriela Simón con la que estudié clown y mi primo que me enseñó a tocar la guitarra.

13-¿Qué influencias o actores de referencia tenés?

Y… a mí siempre me gustó Jim Carrey pero yo he superado mis propias expectativas, no persigo la fama. Ser actor lo asocian mucho con querer ser famoso y no es así, ser actor es un oficio más como cualquier otro. En estos momentos he superado mis propias expectativas, de que actúe de una manera o que me salga tal cosa. Ahora estoy empezando a entender a los actores que pueden llorar, por qué lloran y por qué hay escenas que salen tan bien. Antes era “yo quiero eso, porque eso me da prestigio” y ahora eso lo hago porque es divertido, porque me gusta hacerlo, ya no estoy preocupado por sí me va a salir, sino porque deseo hacerlo, porque vivo el momento, no estoy pensando ni en el futuro ni en el pasado, estoy acá disfrutando esto.

 

14-El músico mendocino, al parecer, se mueve más que los actores ¿Por qué hay tanta diferencia de difusión entre la música y el teatro?

No sé si se mueve más o menos el músico, pero el músico cobra barato o no cobra, toca gratis. En cambio, los actores en todas las obras cobran entrada. Quizá por eso haya menos teatro. Y lo otro, es que el instrumento lo palpás, lo ves, lo podés escuchar. En cambio el actor tiene su cuerpo y si vos tenés miedos o prejuicios de lo que sos, y no querés este instrumento, esto que sos, es muy difícil que te animés. Pero si querés tu cuerpo, si te aceptás tal cual sos, y no es común que pase esto, porque justamente la cultura te está mostrando todo el tiempo, imágenes y estereotipos que vos tenés que alcanzar. Y que ni siquiera te gustan a veces esos estereotipos. Bueno, y en una opinión totalmente personal, los músicos no se valoran, justamente porque es fácil tocar, porque el no cobrar también es miedo, porque si tenés que cobrar lo tenés que hacer bien y ahí es cuando la gente dice “yo no te vengo a ver nunca más”.

 

15-¿Qué es Cultura?

Y la Cultura somos todos, es como que estamos interconectados de alguna manera y tenemos muchos puntos en común pero no lo sabemos, porque manejamos  un concepto de Cultura que es muy viejo. Los problemas de todos son mis problemas y al revés, y estamos conectados pero no lo sabemos, cualquier cosa que a mí me sobre a otro le falta. El problema de esta sociedad es que no pasamos ni diez minutos del día intentando cambiar el mundo. 

 

16-¿Creés que aportas culturalmente?

Sí, es imposible no aportar dentro de este concepto. Y a nivel artístico también lo hago, siento que lo que yo hago no lo están haciendo otros, hago lo que yo quiero hacer.

 

17-¿Qué pensás de la Fiesta Nacional de la Vendimia?

Hace seis años que yo trabajo en la Vendimia, en mi rubro, los actores tenemos algo muy bueno que es que somos militantes; hacemos valer nuestros derechos y exigimos, y gracias a los actores, los artistas que son todos, cobramos lo que tenemos que cobrar y ese es el mayor aporte de los actores en Vendimia, porque en realidad el espectáculo te puede gustar o no, es un espectáculo que lo genera el gobierno, y el gobierno siempre te quiere cagar, siempre. Y gracias a los actores eso no es tan así, nos cagan pero no tanto.

 

18-¿Pensás que hay política cultural en Mendoza?

Yo creo que a la gente que está arriba en el Estado no le importa el arte, no sabe de arte, no sabe tampoco de cultura, es gente que le interesa la plata. Es como una cuestión de fama, les gusta la foto, ir caminando y ver todas tus fotos por ahí es lo más, y que la gente te conozca y te salude. Es eso una carrera a la fama; y es eso a ver quién dice la mentira más creíble. Yo que trabajo en el Estado, se vive esto de que vos te podés tomar muchas licencias porque trabajamos para el Estado, no tenemos un jefe más arriba, el que es jefe, ya lo cagan y tampoco te va a decir algo a vos porque ya lo vienen cagando, estuvo contratado nueve años en negro y lo pasan en blanco, entonces está contento porque lo pasaron en blanco, nada más, ya está desgastado. Yo creo que la gente de arriba también es así, pueden robar con tanta impunidad, y justamente del presupuesto de cultura se roban un montón de plata, que es el cero coma no sé cuanto de toda la torta, que es una migajita. Así es como la gente podría estar mucho mejor, si  realmente se promoviera la cultura; porque es algo humano la cultura y el ser artista.

 

19-¿Cómo pensás que se debería mejorar este tema?

Que la gente se empiece a dar cuenta que hay cosas más importantes que el dinero y que acumular riquezas, hay cosas mejores, mucho mejores como la cultura.

 

20-¿Vos creés que a nuestra educación inicial le falta un poco de arte?

Sí, le falta. Hace poco fui a una escuela y es un régimen militar: formar fila, tomar distancia, la maestra ahí gritando, y los tratan para el orto. Y uno cuando es niño está acostrumbrado a que la maestra lo maltrate, pero no tenés porque gritarme o no tenés porque obligarme a hacer cosas. Y como enseño teatro y viste que es otra manera de enseñar, es un juego; a través del juego se tendría que enseñar. Hay otras, hay gente que ha desarrollado otras maneras de educación que son mucho mejores, no he investigado mucho. Sí, le re falta, encima ahí es donde te meten el miedo a la equivocación, el error, el insuficiente, el rojo cuando te equivocaste, y en realidad vos no te equivocaste, la próxima vez no te vas a equivocar, es como incentivar, valorar lo positivo.

 

21-¿Creés que es sumamente importante tener una formación teatral para después poder dar clases?

No sé si el teatro teatro, pero sí a través de juegos y que e aprendizaje incorpore todo el cuerpo. Y sí, seguramente, es como un manotazo de ahogado poner teatro, y la gente que dice pongamos teatro es gente que le gusta el teatro pero no sabe bien por qué les gusta el teatro. Y es porque es la manera de enseñar diferente, por ejemplo todos parados en ronda hacemos un juego y de esa manera podes aprender matemática, podés aprender lengua, podés aprender cualquier cosa involucrando todo tu cuerpo. Y después sí, lo escribís. Ir variando, pensar en el niño, en el alumno, que no puedo estar ahí con una filmina, mostrando fotocopias y hablando… ¿estoy aprendiendo así? Voy a aprender solo cuando estudie.

 

22-¿Qué pensás de la lucha del género?

Pienso que está re bien, evidentemente, somos un hombre, una mujer, un niño, un viejo, todo en este cuerpo, somos más de una cosa. Y si vos te quedás en una pose masculina, te lo hablo desde mi heterosexualidad, sufrís, de darle un abrazo a tu amigo, como los leones, dos leones machos amigos, se encuentran y se re cagan a besos, se revuelcan por el piso, y son re malos me entendés, son leones, y de repente no tienen miedo a parecer homosexuales, a perder esa parte de macho que tenemos como la tiene una mujer, y sí hay gente que es una mujer en un cuerpo de hombre, es una mujer y es una mujer, y si se quiere llamar Verónica, que se llame Verónica, y al revés también. Va más allá de los genitales, y eso es lo que he visto en programas donde han ido los que están en la lucha y uno cuando lo escucha, lo entiende y dice: claro.  No sé si a ustedes les pasa, pero a mí me pasa de estar pensando en femenino refiriéndome a mí y digo estoy cansada, y lo digo y  no pasa nada. Como que ya relajar eso, y sabés también lo que opino que uno castiga al hombre que es femenino porque en realidad somos muy machistas y no valoramos las mujeres. Por que hace no sé si treinta o cuarenta años que pueden votar ellas, hace cuarenta años, ni siquiera hace cien, y venimos de eso, de una sociedad machista, de quédate en la casa y lavá, y todo lo que lograron las mujeres es a través de la lucha. Sí como todos los grupos que han sido discriminados. Y si le decimos puto a alguien, porque dijo algo, en realidad le estamos diciendo no seas mujer, ser mujer no está bueno, y está buenísimo ser mujer. Son mucho más inteligentes que nosotros, no las entiendo igual obviamente. Me parece que es por eso, no aceptamos nuestra propia mujer.

 

En nombre del Staff de PM, te agradecemos Ismael por la onda y por la rápidez con la que nos contestaste...Nos vemos pronto!


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