Miércoles 02/05/2018

FRAGMENTARIO

El viernes 20 de Abril se presentó “Fragmentario” en la “Casa Violeta”, una obra que nos interpela e invita a la reflexión

Darío Martinez (Egisto) y Celeste Álvarez (Casandra)
Darío Martinez (Egisto) y Celeste Álvarez (Casandra)

“Agamenón” es una de las más famosas tragedias griegas, su autor fue uno de los trágicos más celebres de Grecia: Esquilo. Cuenta la historia el retorno de Agamenón a su tierra, luego de diez años de guerra en Troya. Su esposa, Clitemnestra, y su Primo, Egisto, se quedaron al mando del reino, lo único que no sabía Agamenón era que, al llegar triunfante a su patria, se encontraría con la traición de su familia. Todos pertenecían a la alta sociedad, según la tragedia de Esquilo, al menos hasta 2018. 

 

Andrea Simón (Clitenmestra) y Marcelo Díaz (Agamenón)
Andrea Simón (Clitenmestra) y Marcelo Díaz (Agamenón)

Agamenón vuelve a renacer, esta vez de la mano de un autor argentino. En esta ocasión, Agamenón no es más que un hombre cualquiera que, en vez de tener que aventurarse a luchar en una peligrosa guerra, fue preso a una peligrosa cárcel. Su hogar no es un gran palacio con enorme banquetes y leales sirvientes, su hogar es una simple casa con el suelo roto, las paredes despintadas, las sillas chuecas y una mesa en un terrible estado. Su mujer, Clitemnestra, es una mujer que no sabe qué hacer de su vida y atormentada por el pasado. Lo único que la mantiene en pie es el deseo de poder ver nuevamente a su hija Ifigenia, la cual está desaparecida hace tiempo y el último que la vio fue su esposo. Egisto es el primo de Agamenón, este siempre está al acecho de Clitemnestra, no porque la ame o la quiera, todo lo contrario, la invita a salir, beben alcohol y cuando ya está lo suficientemente intoxicada como para poder tomar una decisión, él siempre trata de tomar ventaja sobre ella y escabullir su mano sobre el cuerpo de la esposa de su primo. Casandra es una pobre chica que es arrastrada hasta la casa de Agamenón, una profetisa, ella ve que su destino está cubierto en sangre pero nadie le cree. 

 

Es una obra con una carga impresionante de contenido, en la cual se puede apreciar a fondo el trabajo profesional que lleva adelante el elenco. Darío Martínez (Egisto) se compenetra tanto con su personaje que convence acerca de su perfil desagradable y te hace sentir esa violencia implícita que tiene un depravado en su mirada y en sus actos. Sus monólogos llenan de tensión la sala. Marcelo Díaz (Agamenón), un tipo violento, el estereotipo de persona violenta, su rostro desprende una expresividad emblemática, contagiando a toda la sala con ese ambiente violento. Andrea Simón (Clitemnestra), una mujer, madre, esposa, que ha sufrido muchos embates en la vida, la depresión, el miedo, la alienación y resignación de una vida que, al parecer, no tiene solución. La consternación de una madre que ha perdido a su hija y que no encuentra la manera para buscarla, se palpitan todas esas sensaciones en la sala, a través de Andrea. Celeste Álvarez (Casandra), una actuación que va de menor a mayor. A medida que va avanzando la trama, su personaje comienza a tener más protagonismo, la desesperación y la necesidad de que le crean son cruciales en una obra que busca interpelar al espectador en todo momento.

 

La obra deja algunos ítems por los cuales pensar, la violencia tan naturalizada en nuestra sociedad, en algún punto nos cuenta acerca de la trata de personas y cómo las autoridades son parte de esta encrucijada, las perversiones del hombre y sus consecuencias. Quizá, al terminar la obra, nos quede mucho por reflexionar. Lo que es seguro es que el espectador no se va con las manos vacías y, claramente, no sale de la misma manera en la que entró a la sala. 

 

El olor a pollo hervido, a humedad y podredumbre llenan la sala del teatro, los sonidos animalescos de la desesperación humana incomodan a los espectadores y bañan la escena con la más densa de las tensiones. Se respira incomodidad y misterio, la incógnita parece nunca querer resolverse, una pregunta tras otra, todo aumenta muy lento, las escenas se dividen en dos partes, los personajes se reparten para contar la historia, todo a favor de dejarnos sin aire. Luego, uno respira y puede pensar en lo que vio y sintió.

 

FICHA TÉCNICA

 

 

Reparto:

Andrea Simón ………….. Clitenmestra

Darío Martínez ………….. Egisto

Marcelo Díaz ………….. Agamenón

Celeste Álvarez ………….. Casandra

 

Producción:

Lourdes Aybar

 

Dramaturgia y Dirección:

Rubén González Mayo



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