Lunes 24/03/2014

ANTONIN ARTAUD

Esta mañana

yo que todo lo he inventado

he comprendido 

por primera vez 

la diferencia 

entre una sensación 

y un sentimiento 

en la sensación 

se toma lo que llega 

en el sentimiento 

se interviene.

 

Junto a mí, el dios-perro, y su lengua

Atravesando como una flecha la costra

Del doble cráneo abovedado

Dela tierra que lo escuece.

 

He aquí el triángulo del agua

Caminando con su paso de chinche,

Pero que bajo la chinche ardiente

Se da vuelta como un cuchillo.

Bajo los senos de la tierra odiosa

La perra-dios de ha retirado,

Senos de tierra y de agua helada

Que hacen pudrir su lengua hueca.

 

He aquí la virgen-del-martillo,

Para moler los sótanos de tierra

Cuyo horrible nivel el cráneo

Del perro estelar siente subir


 

Entonces, ¿Pactamos? 

 

París, Febrero de 2014

 

Queridos amigos:

 

       Su publicación es un ícono de la destrucción de los esquemas impuestos por la sociedad rígida de todos los días. Grita las injusticias, es un gigante en cuerpo de enano que clama su libertad, y estoy seguro que pronto, muy cerca de estos días, estallará de ese molde y saltará a la inmensidad. Ojalá esté allí para verlo y decir: “Yo sabía que sucedería”.

 

Como las palabras son, quizás, no es del todo certero, el mejor lenguaje, aunque hay demasiados como para comparar y comprobar… yo creo que lo son en mi amigo Bullaude, en él encuentro  una exegesis llenas de huecos que entrelazan direcciones insondables y esa contradicción, ese blanco en negro, ese oxímoron me lleva a apreciarle su obra y a pedirles en mi lucha, que lo publiquen. Su pasquín no anónimo que abofetea lo inflexible, lo estático, lo hierático debe representar a todos los que con su voz pueden decir o no decir, expresar o plasmar su verdad. 

 

Mi intención es tan macabra como la de ustedes y es por eso que esta empresa de amacabrados y bohemios desquiciados me hace un poco (tal vez) entusiasta de las PALABRAS más aún si son MACABRAS.

 

Aquí adjuntos sus textos, aprécienlos como los aprecio yo, pues mi amigo Bullaude tiene la cualidad de “el escritor que siente la pluma como extensión de su ser”.

 

Los saludo y los abrazo por siempre,

 

Antonin.

 

LEANDRO BULLAUDE

El desembarco del dolor

Vengo cargado cómo un revolver

aterciopelado

mientras mi sombra quiere gatillar de mi lengua punzante.

hubiese preferido ser un maldito simbolista

que duerme sobre oscuros manifiestos de una mente en agonía.

Mis sueños son catapultados por romanos poseídos,

se rompen en la pared, se trizan y dejan retazos

que se escabullen cómo gusanos en las alacenas de

las licorerías.

Verlaine desde su tumba me grita húndete en el fango!

y besa el cuello de tu dama muerta!.

Irracionales se vuelven pronto los acordes que yo

había unido sobre mi cuello, la música sagrada

la gran esposa desquiciada.

Busco inspiración, cómo una gran bocanada de óxidos

busco caos y redención en el libro condenado.

 Sus páginas me escupen la secreción de sus húmedas hojas,

sus párrafos me adormecen en el filo del pedestal.

Yo, cómo un continuo fluir de pasiones licuadas,

mi memoria reacciona como una inmensa sala olvidada

se retuercen mis huesos y las lagrimas se reordenan en el piso

de la galería desolada.

No creo en el fundamento de tus ásperas caricias

ya mi piel no tiene sentido y tu cuerpo está derramado sobre

el cuadro que pintamos una tarde de lluvia sin permiso.

Suspiros tóxicos de tu belleza, el fuego quemó mis pasajes,

el gran barco ebrio me deja, el mar que amo se aleja.

Esta noche al beber, la farsa se filtra en descuidos.

Esa noche al mordernos nos miramos confundidos.

El frío vuelve a desplazar los recuerdos

el brillo de los ojos paraliza el intento,

Ahora juego sólo entre la química de nuestro peligro.

 

mientras me inclino inquieto al misterioso rincón de nuestros  llantos.

Latas y desorden en la mesa del de los trapos

Desde que los cuerpos quedaron vacíos como un sótano impregnado de polvo,

mi ceremonia renace al tocar el fuego y mi brillo se desliza sobre el purpura del techo que se destruye.

Papeles, latas de cerveza, tierra y polvo, telas rasgadas con agujeros por donde veo una ola de basura, sobre ella se monta mi gato haciendo surf, un surfer de la basura, un pionero de la comida chatarra y los deportes extremos.

Veo todo desde mi cómodo sillón agujereado, veo pasar la vida por la ventana, los vecinos son tiernos ancianos que se abrasa en la azotea, yo compuse para ellos una serenata en mi guitarra que aúlla al unísono del coro de perros del vecindario.

Desde un agujero en mi pared las ratas me saludan, discretos y amigables seres que estarán cuidando mi casa hasta después de mi fin.

Mis platos sucios, son como edificios, pilas inmensas como montañas que caen sobre mi! basura, mis ropas desgastadas y mi alma engañada.

 

Desde que el mundo se quema en mi ojo, desde que las letras se borran con el amarillo de los años, desde que tu sonrisa estalló volando a pedazos tus hermosos dientes, desde que mi comida se pudre en mi alfombra, desde que la música no alcanza, desde que los cuadros mueren solos y despintados, desde que el tiempo aplasta mi cráneo y baila sobre mi cuerpo tendido, canciones, hermosas canciones de los stones! desde que las ratas acomodan mis muebles, desde que perdí mi disco favorito de los guns, y desde que tu cuerpo descansa, mis sueños anidados en la nada descansan, susurrando sus últimas palabras.......



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