Lunes 10/12/2018

¡LO HICIERON UNA VEZ MÁS!

Patricia Bullrich, junto a todo el equipo que conforma el gobierno del Presidente Macri, trabajan incansablamente para lograr todos los días una medida peor en contra del pueblo

Facundo Ferreyra, Rafael Nahuel, Santiago Maldonado, Carlos Fuentealba, Leo Rodríguez, Lucas Carrazco, Ezequiel Torres, Luciano Arruga, Sebastián Bordón, ¿qué tienen en común todos esos nombres? Que, en algún punto de su historia, la fuerza pública argentina metió la cola y esos que hoy son nombres resultaron muertos.

 

Aun así, la Ministra de Seguridad de la Nación cree que es importante que la policía federal no deba dar la voz de “alto” antes de disparar; la excusa que más se escucha es “si no robás, no te va a pasar nada”, una reversión de aquella nefasta frase de “algo habrán hecho”. La verdad es que, si repasamos los nombres que enuncié en el párrafo anterior, nos encontraremos con gente que de ninguna manera merecía morir de esta manera, en manos de policías corruptos y asesinos que tienen la supuesta tarea de proteger al pueblo.

 

Una vez más, este gobierno legitima algo que en la práctica ya se venía dando. Todos recordarán el caso “Kukoc” (claro, nadie lo recordará por ese nombre porque la víctima se convierte en victimario y viceversa), tomó gran relevancia cuando los medios hegemónicos lo nombraron la “Doctrina Chocobar”. De esa doctrina (que no tiene nada de teoría y sí mucho de práctica) resultó el asesinato a sangre fría y por la espalda del pibe Pablo Kukoc. Hoy, el gobierno nacional, lejos repudiar ese accionar y defender los DDHH de todos los habitantes del país, legitima la doctrina y busca que todas las provincias la apliquen. 

 

Quiero dedicarle un párrafo a Facundo Ferreyra, el pibe tucumano de once años asesinado por un policía cocainómano que creyó que se estaba escapando en una moto y lo mató por la espalda, a sangre fría, de dos tiros. Una vez más, la voz de alto no tuvo lugar, otra vez un pibe inocente y pobre murió en manos de la policía y nadie del gobierno hizo nada; en realidad si hizo, firmó un decreto que habilita más casos como este. 

 

En algún momento el pueblo debe decir basta. Basta a que personas como Cornejo, Bullrich, Macri, Correas decidan el curso de la educación (sin transitar al menos un aula promedio o un aula de escuelas urbano-marginales), decidan las políticas en cuanto a seguridad. Políticas que lo único que hacen es matar a personas inocentes, pobres e inocentes, que llenan las cárceles de pobres y les dan oportunidades de “zafar” solo a los delincuentes ricos. Ellos son los que con sus políticas hambrean al pueblo, a tal punto que empujan cada vez a más jóvenes a la indigencia, la delincuencia y la drogadicción; pero, paradójicamente, son los mismos que juran combatirla y estar en su contra. 

 

La inseguridad no se acaba con más balas, se erradica con educación de calidad y gratuita, con puestos de trabajos dignos, con jubilaciones dignas, con políticas que subviertan el paradigma de hoy. Se debe terminar con “más para los ricos, menos para los pobres”. Hasta que el pueblo no diga basta nos seguiremos sumergiendo en esto. Cada día que el pueblo no dice basta, aportamos más a los planes de este gobierno de hacer desaparecer, de “manera constitucional” (y tergiversando las leyes), el Estado de Derecho. 

 

No más balas dirigidas al pueblo, basta de gatillo fácil, basta de reprimir la protesta social, ¡basta de criminalizarla! El pueblo tiene derecho a manifestarse, a hacer paro, a marchar por las calles y ninguna ley ni código contravencional debería criminalizarlo.


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