Viernes 27/07/2018

Macarena Marset, cantante de "Chapeca"

LO QUE SE ESCUCHA EN LA TORMENTA

 

Por Mari Sánchez y July Bocci 

 

Cada día que pasa, queda menos tiempo para que el Senado decida hacer un cambio histórico en la sociedad y en la vida de las mujeres. Las medidas de manifestación se siguen dando en la provincia con eventos, reuniones y lo más reciente: el puentazo. Manifestaciones que no dejan que se apague el debate, que el tema no “pase de moda”, que demuestran que la lucha sigue fuerte y en pie.

 

 

El verdadero lugar de definición fue, en su momento, el congreso. Ahora transitamos otro desafío: el senado. Miembros de este recinto han dejado entrever el nivel de razonamiento que no es nuevo para nuestros oídos, luego de escuchar en la Cámara de Diputados cosas como: “Uno no hace abortar a su perra, regala los cachorritos”, “Estoy pidiendo un cementerio de fetos”, “Hay que tener cuidado con el tráfico de cerebros” y otra sarta de ridiculeces que cuesta creer que salieron de la boca de alguien con tal cargo… o quizá no. 

 

Comentarios ridículos podemos encontrar en todos los sectores de la sociedad. El circo de los medios hegemónicos y su terrorismo mediático se ha encargado de husmear del lado de la “campaña por el aborto legal, seguro y gratuito” también. Realmente no nos preocupa que una estudiante, o alguna persona de las miles que militamos y transitamos esta lucha le erren a conceptos, pensamientos y/o expresiones. Les periodistas buscarán agarrarse de eso, utilizándolo como bandera para desprestigiar el asunto. 

 

 

Intentan esconder el problema real, porque lo realmente lamentable es escuchar las oraciones incoherentes que nacen en las voces de les que supuestamente nos representan en el Senado, aquellas personas que supuestamente han estudiado una larga carrera y que seguramente debieron pasar algún examen. Además de que sus expresiones son incoherencias tras incoherencias, se dan el lujo de hablar de las pibas menores de catorce años, que quedan embarazadas luego de ser violadas por familiares, con una naturalidad casi exasperante. De estas niñas dicen que, si abortan en condiciones seguras, les parece más violento que la propia violación. 

 

Es repugnante ver cómo no toman cargos ni responsabilidades acerca de las realidades que existen en los lugares más vulnerables, y que elles no hace nada para cambiarlas.

 

En el debate del senado, cada expositor/a pudo dar su opinión (a favor o en contra) y les senadores hicieron las preguntas que creyeron pertinentes. Muches expositores, en vez de mostrar fundamentos reales y sólidos, dejaron a la vista todo su paupérrimo conocimiento. Silvia Elias de Pérez (senadora por la provincia de Tucumán), por ejemplo, le preguntó al Biólogo Molecular Alberto Kornblith, “si los médicos detectan que el embrión va a nacer mal y no recomiendan un aborto es lavarse las manos” refiriéndose, en realidad, a que el médico debe dar la opción del aborto cuando se sabe que el feto va a nacer con una enfermedad sin cura (quizá no lo entienda la Senadora, pero recomendar y dar la opción, ni siquiera se asemejan). Quizá lo hizo buscando hacer una pregunta capciosa y tergiversando los dichos del profesional. Otras de las burradas que brotaron de esta mujer, fue la acusación de que Kornblith estaba a favor del uso del aborto como método eugenésico (“Eugenesia” es la modificación genética para "mejorar la raza humana"). Luego de que el biólogo aclarara de que no era así, ella nombró al “Síndrome de Down” como una enfermedad incurable (claro, luego la excusaron diciendo que no era médica, es imprescindible entender que no hace falta ser médico para diferenciar “síndrome” de “enfermedad”). Y, finalmente, la senadora cerró la tan extensa pregunta sugiriendo, una vez más, "¿usted está recomendando abortos eugenésicos?" Pregunta que fue respondida, nuevamente, con un rotundo NO, seguido de una gran frase "el aborto no se recomienda, yo estaría en contra de que se recomiende, el aborto debe ser una opción".

 


Otra de las “virtuosas” ponencias fue la exposición del Pediatra Abel Albino, el cual se mostró totalmente en contra del proyecto aduciendo que es criminal la postura a favor. Claramente se permitió citar a Sarmiento, acerca de que debemos poblar el país. También citó al Martín Fierro, volviendo a referirse a la mujer como objeto de gestación de vida y nada más. En el mismo discurso, dijo que atiende a 40.000 chicos en situación de vulnerabilidad y desnutrición y, a su vez, decir que somos el primer país en relación de riqueza por persona. Al parecer a este hombre le parece mejor ver a niños durmiendo en “pozos en la tierra tapados con perros” (claramente no hay ningún derecho vulnerado para pedir por favor que dejen de tratar a los humanos como animales), a extender los derechos de la mujer acerca de la decisión sobre su propio cuerpo.  Habló de estar a favor de la abstinencia, porque todo el otro tipo de sexo es una “conducta de riesgo” y, para finalizar con una cereza encima del postre, se desvió un poquitín del tema central para involucionar a un debate que creíamos que había quedado saldado ya en el pasado: si el preservativo nos protege o no del virus "HIV". También nombró sin razón alguna el "turismo sexual" - mostrándose en contra -, y diciendo "el virus del SIDA es filtrable y atraviesa la porcelana". ¡Bravo!

 

Si a vos te pareció una afirmación digna del paleolítico, dejame decirte que a la comunidad científica también, y a otras fundaciones como la “Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM)”. La iglesia defendió la posición de Albino, mientras que nuestro presidente pareció no darle mucha importancia, según su última entrevista, probablemente porque tiene asuntos más importantes que atender con las FFAA.

 

Para cerrar, porque al parecer para discursos de antaño no alcanzan con los que ya hemos escuchado, también tenemos la manifestación de Cobos en contra de la legalización: "No estoy de acuerdo. En un país donde hay mucho avance en el tema de educación sexual y métodos anticonceptivos gratuitos tenemos que aunar esfuerzos por potenciar esto y no llegar a una generalización de la interrupción del embarazo sin ningún motivo".  

 

Sabemos que la raíz de este problema fue, y es, la falta de educación sexual; como así también el difícil acceso a la información. Está claro que los políticos solo salen a caminar por la calle cuando de póster publicitarios se trata, porque ninguno parece tener contacto con la realidad. Los motivos ya están expuestos y más que explicados. 

 

Primero y principal se pide "educación sexual", aunque tengamos una Ley sobre “Educación Sexual Integra”. Vivimos en una sociedad tan cerrada que se niega a legitimar dicha legislación. En una escuela primaria, en medio de una clase de educación sexual, sacaron a los nenes para poder hablar sobre "ciclo menstrual" (caso verídico). Vivimos en una sociedad en la que la mayoría de las personas no sabe que una pastilla para tratar una infección contrarresta el efecto de las pastillas anticonceptivas. Estos son meros ejemplos en un mar de concepciones erradas y desinformaciones.

 

En una segunda instancia, se pide "anticonceptivos". ¿Cuántas veces hemos escucado "vas a la salita y te dan forros y pastillas del día después y anticonceptivos"? No “compa”, no en todos lados se entregan los insumos, así como si nada. En las salitas de muchos barrios no tienen ni gasas. Si un hombre pide hacerse una vasectomía se le niega porque puede arrepentirse (pasa lo mismo con las mujeres y la ligadura de trompas), o simplemente para enseñar que "los nenes no se cuidan, eso es para las nenas".

 

Y, en una última y extrema instancia, "aborto legal". Es una opción para que las mujeres que no pudieron evitar un embarazado no deseado con lo anteriormente nombrado (por X o por Z, no interesa el porqué) no mueran en un intento clandestino de abortar. Esta ley busca ampliar los derechos tan vulnerados de las mujeres. 

 

Muches se cargan al hombro la frase "salvemos las dos vidas", realmente no sabemos cómo pretenden salvarlas porque el aborto siempre existió. Mueren, murieron y seguirán muriendo muchas mujeres. Otros dicen "si muere alguno, que sea la madre", ¿en serio debemos explicar que, si se muere la madre, se muere el feto?, tal cual dice su gran cantito “legal o no legal, la muerte sigue igual”. Su frase no tiene coherencia porque hoy, mueren las dos vidas. Esta ley busca, como mínimo, intentar salvar a una.

 

Ahora que el debate pasó a las manos de los políticos, porque dentro del feminismo el debate lo tenemos hace muchos años, tienen que saber diferenciar entre lo que el pueblo necesita y lo que cada une de ellos defiende por sus convicciones morales, religiosas, partidarias, etc. No pueden seguir haciendo oídos sordos al pedido popular de que no se mueran más nuestras pibas en la clandestinidad. Por eso, seguimos pidiendo “aborto legal, seguro y gratuito” .

 


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