Martes 20/06/2017

 

LEPRA ROCK

CUANDO EL DEPORTE LE PIDE UNA MANO AL ARTE

Por Mari Sánchez, David Alós y La Polaca

El día del padre se llevó adelante la segunda edición del festival en el Estadio “Bautista Gargantini” con muchos condimentos y muy buena música. Un evento entretenido, donde los artistas pudieron lucirse y la gente puso mucha onda. Aunque había uno que otro cantando canciones de la lepra (algo que, de entrada, no es respetuoso para con los artistas), no hubo ningún tipo de pleitos, todos estaban tranquilos, con ganas de festejar un día del padre en familia y escuchando buena música. Los niños podían jugar al fútbol en pequeñas canchas, saltar en el inflable, estar en los columpios, disfrutando de un domingo comiendo y disfrutando de estar en la cancha de su equipo favorito. Dicho festival que se encuadra en el marco de “Unidos por la Ciudad Deportiva”, dando  a entender que el dinero recaudado será destinado a la recuperación de la Ciudad Deportiva del “Club Sportivo Independiente Rivadavia”. 

 

Bar Saigón
Bar Saigón

Un ratito antes de las cuatro de la tarde se subía al escenario “Bar Saigón”, frente a muy poca gente. Como pasa en todos los festivales organizados en Mendoza, la gente llega tarde y los primeros en subirse al escenario deben luchar contra este obstáculo que es el de tocar en frente de 25 o 30 personas. Una potente banda, con músicos experimentados sobre el escenario, que invitaron al público a rockear desde el principio y ponerse en onda. Objetivamente, en algunos temas el cantante exige demasiado su voz y no termina siendo la mejor versión, aun así es una ínfima observación en comparación con los temas que sonaron excelente.

 

Alto Karma
Alto Karma

La gente de “Bar Saigón” se bajó del escenario para darles lugar a los chicos de “Alto Karma”, el rockanrol barrial se comenzó a sentir más cerca. La gente empezaba a llegar y la banda iba poniendo en sintonía a una tarde fría. Fue la banda con más problemas técnicos, el sonido no pasó por su mejor momento pero los músicos, como es de costumbre en Mendoza, se repusieron de estos dichosos problemas para mostrar una banda que promete… y mucho.

 

Rejunte Murguero
Rejunte Murguero

Al terminar “Alto Karma”, el “Rejunte Murguero” copó la explanada del “Gargantini” para llenar de alegría la tarde, baile y diversión compartió un rejunte de murgas que sacó más de una sonrisa y atrajo a los más chicos a prestar atención a una disciplina que cada vez se hace más fuerte en nuestra provincia.

 

Y ahí nomás de terminar la performance murguera, los “Mismo Barrio” ya habían armado y esperaban ansiosos a la gente para que se acercara y así, compartir su música.Con una formación de estreno, los liderados por 

Mismo Barrio
Mismo Barrio

Fernando Torres se hicieron escuchar en la cancha de la “Lepra”. Una banda prolija que sumó a la tarde rockera y nos hizo entrar en calor. A opinión personal, estuvo mal elegido el orden de las bandas, se podrían haber conjugado mejor los estilos.

 

Cuando “Mismo Barrio” se bajó de las tablas, le dio el lugar a la banda que, para nosotros, mejor sonó. En el medio y como “Plato Fuerte” sonó increíblemente bien “El Gordo Cañón y la Poxiband”. La banda de Ema Rivero, nos dejó boquiabiertos con un rockanrol impecable que te hacía 

El Gordo Cañón y la Poxiband
El Gordo Cañón y la Poxiband

olvidar, por un rato, el frío que hacía en el parque mendocino. Como invitado subió el cantante de “Desde Acá”, Martín Alé. 

 

Ragnarok se hizo presente luego de la “Poxi” y, con una mixtura entre temas de “La Renga” y canciones propias, nos invitaron a saltar. La banda con más invitados sobre el escenario, ya que hicieron subir a Martín Alé (“Desde Acá”), Rodrigo Cavallaro (Cantante de Paranoia Lunática) y Ema Rivero (El Gordo Cañón).

 

Desde Acá
Desde Acá

Luego de Ragnarok, la banda oriunda de Buenos Aires, “Desde Acá”, liderada por Martín Alé (Ex “Los Gardelitos”) se hizo cargo de la noche fría. Banda interesante, de muy buen nivel, que hizo saltar y cantar a las personas que ya se habían amontonado cerca de las vallas.

 

Como penúltima banda, tocó “Paranoia Lunática”, una banda con mucha fuerza, con un rock barrial que hace mover el esqueleto, pero que tuvo un gran problema, Rodrigo Cavallaro, su cantante, estaba difónico, por lo que tuvieron que acortar

Paranoia Lunática
Paranoia Lunática

canciones. A rescatar, el cantante se bancó el toque por respeto a los que habían ido a ver a “Paranoia”, esto hace la diferencia, y mucho, a la hora de ver el compromiso y las ganas por salir a tocar de las bandas mendocinas, siempre luchando por un lugar. 

 

Al final de la noche, cerca de las 23, “Toti” Iglesias (Jóvenes Pordioseros) se subió al escenario con “Paranoia Lunática” detrás. Un show que estuvo a la altura de lo que se puede esperar de un artista como “Toti”.

 

"Toti" Iglesias
"Toti" Iglesias

En general el sonido fue bueno, aun así, todavía no podemos lograr que los sonidistas mendocinos se pongan la “diez” y hagan sonar a las bandas mendocinas de manera perfecta, acoples, los artistas no escuchaban el retorno, a una de las bandas no tuvo el micrófono abierto para la armónica en todo un tema; si bien no fueron permanentes ninguno de los problemas y supieron arreglarlo, se necesita profesionalizar urgente el sonido en Mendoza.

 

Ragnarok
Ragnarok

La concurrencia no fue la esperada, en su auge la noche tuvo entre 400 y 500 personas, en un evento que podía albergar 1200 personas. Hay que trabajar un poco más en la difusión de estos eventos y en la organización, aun así, un aplauso bien merecido para la organización del “Lepra Rock” que, de lejos, se notó el trabajo y el esmero para que este evento se hiciera. Desde “Palabras Macabras” apoyamos estas iniciativas que les dan la oportunidad a muchos artistas mendocinos a mostrarse y lucirse sobre un escenario.

 


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