Martes 09/01/2018

NYMPHOMANIAC

“El amor no es más que deseo con una dosis añadida de celos”

La sexualidad en la actualidad ha caído en dos extremos opuestos: el tabú clásico inquisidor o la desvergüenza mediática y superficial. Vemos estas dos posiciones en la sociedad constantemente, y el séptimo arte no ha logrado escapar de ello. O al menos eso creíamos. Porque por suerte existen directores como Lars Von Trier quienes deciden mostrar la naturaleza sexual como realmente es, sin ocultarla ni embellecerla al ojo sensible del espectador. Tampoco busca ceder ante el feminismo ni el machismo. Su postura es neutra, sin filtros ni convencionalismos. Y todo esto lo podemos apreciar en “Nymphomaniac”, un film danés del año 2013 escrito y dirigido por este controversial cineasta, quien nos muestra en estas películas -ya que está dividida en dos volúmenes- la historia de una joven llamada Joe, quien en una impía noche de invierno, tras haber sido cruelmente golpeada, es hallada en la calle por un hombre mayor de edad, compasivo y gentil, llamado Seligman, el cual la refugia en su casa, brindándole seguridad, confort y su cálida compañía. 

 

Aquella introducción se convierte en un disparador para que Joe nos relate las circunstancias que la llevaron a aquel fatídico destino, contándonos desde su niñez, cada momento de su vida, dándole una gran relevancia a aquellos hechos de índole sexual que la fueron definiendo en su personalidad, llevándola por un camino sin retorno, plagado de fantasmas, demonios y sobre todo, una sed insaciable de lujuria. 

 

La película, como dije anteriormente, está dividida en dos volúmenes, los cuales a su vez están separados en capítulos. El volumen I tiene una duración de 117 minutos, mientras que el volumen II dura 123 minutos. El film díptico cuenta con la participación de Charlotte Gainsbourg, Stacy Martin, Stellan Skarsgård, Shia LaBeouf, Jamie Bell, Christian Slater, Uma Thurman, Udo Kier, Willem Dafoe y Connie Nielsen quienes logran, con sus actuaciones, desnudarse en cuerpo y alma, y mostrar como el amor y la sexualidad pueden ser fuerzas liberadoras, pero también muy destructivas.

 

Para aquellos espectadores pudorosos, pueden encontrar los dos largometrajes en Netflix, donde podrán verlo en su formato censurado y más aceptado para el público en general. La historia no cambiará y seguirá manteniendo el mismo sentido y consistencia, solamente disminuirá levemente en el peso sexual que contiene visualmente. Pero en mi opinión, los invito a que dejen de lado todas aquellas prohibiciones, se entreguen a aquellos pensamientos que negamos y mantenemos enmudecidos, y se sumerjan en estas casi 4 horas de deseos, pasiones y violentas emociones. 

 

Como siempre, los invito a conocer un poco más de la brillante y controversial filmografía de Lars Von Trier, de donde se destacan películas como "Dogville" (2003), "Antichrist" (2009) y "Dancer in the dark" (2000) -esta última cuenta con la actuación de la multifacética cantante Björk-. Estos filmes comparten el mismo tópico que “Nymphomaniac”: conocer cuál es la verdadera naturaleza del ser humano.

 

El universo del cine, que es tan infinito como nuestra propia imaginación, y gracias a la osadía de directores cinematográficos como Von Trier, que no se limitan a lo tradicional y simple, este universo podrá seguir expandiéndose en el caos que reina sobre nuestro falso orden. 


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