"12 PRINCESAS EN PUGNA"

¿Dónde quedó el “vivieron felices por siempre?

 

Por Mari SánchezDavid Alós

 

 

El sábado 27 de mayo no pasó desapercibido y mucho menos para los que estuvimos en el Teatro Selectro a las 22 horas. Es que se estrenaba “12 Princesas en Pugna” y, a como dé lugar, se hizo con una sala repleta.

 

Desde el recibimiento en la puerta del teatro nos encontramos con un espectáculo y una producción diferente. Desde artistas haciendo mucho más amena la fría espera para entrar al teatro, pasando por los led en la puerta, hasta el vasito de vino que te convidaban los mayordomos del palacio; daban la pauta de una noche impactante.  

 

 

Casi todos hemos crecido bajo el estereotipo de las princesas y príncipes recreadas por Disney, pero realmente inventadas por los cuentos populares que todos conocemos. Es que Disney nos ofreció ese soporte multimedia que hace que entendamos mejor de qué va la cosa. Nos ayudó a encontrarnos con esas princesas que esperaban con ansias a sus príncipes azules, o aquellas que deseaban conocer más e inclusive con esas que deseaban imponerse en un mundo que, al parecer, estaba hecho solo para hombres.

 

 

Esta obra hilarante nos hace encontrarnos con 12 princesas que, lejos de ser las princesas que alguna vez fueron, intentan sobrellevar esas vidas que les tocaron. Todas congregadas en el palacio de Cenicienta (Graciela Lopresti) quien debe darles una noticia importante. Como acostumbramos en Palabras Macabras, preferimos no adelantar mucho más de la trama de la obra.

 

Con una escenografía simple, pero que es totalmente coherente con la obra, un vestuario impecable y una actuación formidable de las artistas en escena. Nos encontramos en primer lugar con Cenicienta, luego con una risueña Blancanieves (Julieta Gentile), una excelente Bella Durmiente (Silvia Saboini), Campanita (Josefina Ormeño), Sirenita (Damaris Gamboa), Bella (Gabriela Catulo), Pocahontas (Ana Blanc), Jazmín (Jezabel Nuarte), Esmeralda (Gonzalo Altavilla), Mulán (Jessica Echegaray), Jane (Melisa Dalmazo) y Tiana (Betsabé Quintero).

 

 

Se notó el trabajo actoral que hubo detrás de cada personaje, los cuales estuvieron interpretados de una manera excelente. Salvo por algunos pequeños errores, que se pueden adjudicar directamente al nerviosismo de un estreno como tal, se vio una obra sólida llena de momentos graciosos. Una parodia de altísimo nivel, que pone en jaque ciertos estereotipos de los cuales como sociedad ya no estamos dispuestos a permitir. 

 

 

Es verdad que a primera vista se la ve como una obra liviana, con un humor impresionante. Pero a medida que se va desarrollando, nos muestra a princesas que no pueden mantener ese modelo de ser princesas en todo momento. Princesas que no son jóvenes durante toda la eternidad, princesas con problemas de amor, princesas con secuelas de lo que alguna vez fueron en sus cuentos. Y trata muy de cerca el segundo gran estereotipo de estas películas, el PRÍNCIPE AZUL. De una manera graciosa por demás, nos dejan pensando y debatiendo algunos temas acerca de lo bueno y lo malo que tuvieron estos personajes.

 

Pisando el final apareció en escena Rodi Gravina (productor y co-conductor de “Tardes Compartidas”), como el invitado especial de la semana. Para tener en cuenta, esta obra seguirá en cartel todos los sábados de junio y julio, y cada semana tendrán un invitado especial en escena.

 

 

Esta obra fue todo lo que uno espera de una buena producción. Festejamos y aplaudimos las ganas que le ponen productores como Gonzalo Altavilla y Romina Cano Porras en estas producciones independientes. Es un empujón enorme para los artistas mendocinos que una sala como el Teatro Selectro, esté siempre abierto a nuevas propuestas y que sus carteleras más importantes no tengan que ver con el arte de afuera, sino todo lo contrario, el arte nuestro, el arte mendocino. 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0