Lunes 02/07/2018

UN PORTAL HACIA LA LUZ DE HOJARASCA

“Goza la música como música al alma, como música al alba”.

El último sábado de junio Hojarasca presentó su primer disco en el Teatro Leonardo Favio. Nos hicimos un viajecito a la linda Chacras de Coria para disfrutar del deleite de una noche estrenada por la música de “Vera de Venus”.

 

El seis de junio la banda mendocina “Hojarasca” lanzó su primer disco homónimo a portales como YouTube, luego en Bandcamp. Unas semanas después, el sábado 30 de junio lo exhibieron en el Teatro “Leonardo Favio”. La cita para la presentación era a las 21 horas. La espera del show, fuera del lugar, tenía un cálido sabor familiar; amigues y conocides de lo que se le llama la escena aguardaban. 

 

Dentro, el escenario, decorado por los mismos músicos y ayudantes, te transportaba hacia la calidez del otoño. Un conjunto de hojas por el piso desparramadas, lámparas que con su luz resplandecían el lugar de una mezcla de colores amarillos, rojos y verdes. El pañuelo verde que hace referencia a la lucha por el aborto legal fue expuesto en las tablas, como la mayoría de los artistas de aquí. 

 

A las 22 horas aproximadamente “Vera de Venus” se subió al escenario con su guitarra, onda y voz, acompañada por Silvina en la batería y percusión. Para ir calentando motores, su repertorio contó con canciones principalmente melódicas que, por las letras, que jugaban con los idiomas español y portugués, acompañadas de la voz de Vera te transportaban vaya uno a saber dónde. 

 

Casi terminando, las pibas tocaron un cover de “Nathy Peluso”, más específicamente la canción “La Sandunguera” con la que cantamos repetidamente la frase “jazz latino” y sentimos un ritmo corriendo por nuestras venas para cambiar los aires y hacernos bailar. 

 

Vera, además de música, es ilustradora, o cree serlo, según sus palabras antes de dejar el escenario y haber agradecido la invitación.

 

El sonido de las aves dio la apertura a la banda, una apertura con unas palabras que parecen anunciar la música. Una trompeta asomaba junto con los acordes de la guitarra, notas de bajo, arreglos de violín y violoncello. La batería pulsó luego. Hojarasca comienza a crepitar. Si bien normalmente los ojos del público se tienden a posar en el cantante principal y/o guitarrista, en esta banda pasaba todo lo contrario. Las cuerdas clásicas de la mano de Celina Jury en el violín y Giulianno Diblasi en el violoncello, aunque en el fondo y en un principio ocultas ganaban las miradas. En su momento dos grandes flautas de pan también hicieron su aparición, llamándonos también. Alrededor del concierto se iban intercalando trompetas, vientos, cuerdas, poemas y un juego que solo los músicos sabían. Una apuesta arriesgada para los tiempos de hoy: mezclar algo así como el jazz, el rock progresivo y la música cordillerana, pero que sin duda la supieron llevar de la mejor manera.

 

Era alucinante ver cómo, sin palabras, podías dilucidar tantas imágenes sensoriales. Su música nos daba un recorrido por el otoño, pero no a cualquiera, sino al de Mendoza. El conjunto nos trasmitía un tour en vivo, y en sueños, por las montañas y por los ríos. Y así nos encontrábamos con una sensación que era tanto nostálgica como renovadora. Llegando al final de la noche, Renzo, tocando el bajo, precisó un estupendo solo y, en canciones como “Destello”, se encargó de manipular las cuerdas del ukelele. 

 

Los vientos también brillaron: trompeta, las flautas andinas y demás nos brindaban sonidos que eran como esos rayos de sol entre las nubes. Una calidez seca en lo que se aproxima el frío invernal.  Es verdad que la parte instrumental fue protagonista, pero no hay que olvidarse de las voces que acompañaban;  también en dúo, Luca y Gregorio lograron fundir sus voces de una manera especial. Gregorio con su voz quizás más grave, más seca, y la de Luca más melodiosa (por momentos al menos) lograban armonizar y dar un toque especial en las canciones, por ejemplo en “Onírico”.

 

Todo el material perteneciente al disco fue presentado, pero además nos regalaron una joyita sorpresa: Una nueva canción que narraba la historia, en primera persona, de une vagabunde que se va a vivir a la montaña desprendiéndose de nuestra sociedad y uniéndose a la naturaleza. 

 

Antes de partir, les artistas de Hojarasca agradecieron a personas como Federico López por la grabación del disco y por el trabajo durante el evento. 

 

La del sábado fue una noche mágica en la que, desde Palabras Macabras, nos quedamos asombrades, una vez más, de lo mucho que tienen para dar les artistas en nuestra provincia. Además queremos invitar al público mendocino a asistir a este tipo de eventos que, a pesar del frío, vale la pena disfrutar.

 


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