Jueves 18/07/2013

REPERCUSIÓN DE PALABRAS

Sociedad en crisis

Las palabras resonaban como en un eco, rebotaban, volvían a sonar, y nadie las agarraba... quizás por miedo a la verdad, quizás por no poder aguantar con semejante responsabilidad, o tal vez, porque aquellos dichos ya estaban incorporados a la muchedumbre presente. La incomodidad de la multitud que se ve, pero no se mira, que es un fantasma ante los ojos del otro, es extrañamente cotidiano en esa sociedad de tiempos efímeros y vacíos. Cada uno ve en el otro un número, una cifra, una mano tendida que puede llegar al hombro, una montaña para escalar sus propias ambiciones... esas palabras no semblaron el rostro de ninguno de los presentes, pero la falsedad había quedado expuesta, y la paranoia quedaría cultivada en aquellos espíritus agrestes.

 

Sería cuestión de tiempo para desatar lo temido entre ellos: el fin del oportunismo, del chantaje, y de su ruina material, pues aquella riqueza del alma se había marchitado hacía tiempo sin interesarles demasiado. La única pregunta que corría en la frivolidad de esas mentes era: ¿será el que tengo en frente el culpable? La autocrítica no tenía lugar en aquellos ámbitos, y ésa siempre fue la génesis de sus finales.

 

Más tarde, el viento se llevaría esas palabras al vacío de otras regiones, quizás con mayor éxito, quizás no, pero ya nadie podría ignorar lo dicho, y escuchado...


Escribir comentario

Comentarios: 0