Domingo 09/12/2018

Macarena Marset, cantante de "Chapeca"

UNA CHARLA CON FERNANDA MARIEL

Hoy, en el Le Parc a las 21 hs, Fernanda presenta su primer disco: Ataraxia. Nos acercamos a ella para que nos cuente un poco más de cómo vive la  música

¿Cuál fue tu recorrido con la música, como llegaste?

 

Mi recorrido de la música inició en la adolescencia, donde yo tomé clases de guitarra. Antes hacía coro en la escuela y todo de niña, pero así más fuerte empecé a tomar clases en el Estudio 39. Hice mis primeras bandas donde tocaba en las escuelas y en el Martín Zapata, hacíamos covers de rock de Viejas Locas, Callejeros en esa época. Así que bueno, voy a decir los hitos que más marcaron mi vida: después de recorrer varias bandas, ingresé a la murga estilo uruguayo y eso para mí fue un antes y un después porque yo estaba estudiando psicología, estaba como en otro camino y eso me hizo volver y darme cuenta que mi lugar estaba en el arte y en la música. Así que me cambié de carrera y empecé a estudiar música y me enamoré de la murga. En simultáneo entré a Bien Sudaca. Estuve cantando cuatro años ahí, una banda que marcó mis primeros pasos en la música. Yo los admiro muchísimo a los pibes así que de ellos aprendí un montón. Después de eso seguí pasando por varios proyectos como Circo Funeral y demás. Por ejemplo, ahora estoy con un proyecto solista que lleva mi nombre: Fernanda Mariel, y es lo que estoy haciendo actualmente.

 

Contanos un poco más de Ataraxia, ¿de qué se trata?

 

 

Maximiliano Moreno
Maximiliano Moreno

Ataraxia es un término que remite a un estado de tranquilidad y la total ausencia de deseos y temores. Entonces por ahí siempre lo relaciono con ese estado de sabiduría que todos tenemos. Un poco el disco es un llamado a eso, como a volver a nuestro eje, volver a conectar con nosotros mismos, a volver a conectar con la feminidad, denunciando. Yo creo que las mujeres hoy por hoy es una lucha muy fuerte y es la lucha del siglo y yo me siento muy identificada con esa lucha. También llevándolo a un lado más global, también conectar con la feminidad de la tierra porque la tierra está abusada, la tierra está dañada. Entonces yo creo que es una sanación de la feminidad del mundo que se manifiesta en estos movimientos y en toda la conciencia que está generando. Así que bueno, el disco habla un poco de eso, de volver al eje, a uno, a una. A reconectar con la tierra, con la conciencia.

 

 

¿Y cómo has vivido esta feminidad o feminismo a través de la música? ¿Cómo ha sido esa lucha como música?

 

He atravesado varios proyectos pero yo siento que, más allá de la música, el feminismo es algo que se charla todos los días. Que es la lucha que nos ha tocado transitar como en otro momento fue la lucha racial, etcétera. Hoy por hoy nos atraviesa el feminismo y es un movimiento que está vivo, que todos los días está mutando. Entonces todos los días es sentarse, por lo menos con personas, porque creo que todos estamos sanando machismo, todos estamos sanando patriarcado. Entonces yo creo que hoy por hoy es la lucha, es la conciencia, sentarte con par, con tu amigo o con tu amiga, con tu pareja, con tu familia y decir: “Che, ¿qué está pasando acá?”

 

El feminismo es un movimiento que es la lucha que estamos viviendo actualmente y siento que se tiene que charlar todo el tiempo, se tiene que debatir con mucha conciencia y con mucha luz. Luz en el sentido de tratar de construir y que sea algo integrador. Yo creo que todo el tiempo estamos tratando de sacarnos el patriarcado de encima como artista y por ahí, como artistas, tenemos que siempre dar una postura de esto. Pero siempre entendiendo y siendo compasivas con esta situación de que todo el tiempo estamos construyéndolo y que es un movimiento donde siento que ha pegado muy fuerte y de un lado positivo. Pero hoy por hoy siento que el feminismo se vive esa integridad: tengo mi parte femenina, mi parte masculina. Primero lo sano dentro mío y desde ese lugar hay una canción que habla mucho de eso, de ese lugar integrar. El hombre también tiene una feminidad súper dañada y yo creo que patriarcado también es esa, la lucha digamos: integrar, unir y, desde ese lugar, construir.

 

¿Qué pensás que tiene la música que tiene como ese efecto sanador, o esto que hablás de la Ataraxia? ¿Qué es lo que tiene la música?

 

En este disco puntualmente, bueno, siempre he estado en géneros como murga y el camino que he hecho en Bien Sudaca, que siempre es mucha la denuncia, digamos, y no significa que esté disgregada dentro mío o que no pueda haber Fernanda en una cosa ni en la otra. Pero en este disco, puntualmente, la energía que siento es: bueno, ya sabemos que el gobierno está mal, ya sabemos que el patriarcado es una mierda, que toda la construcción social está muy mal y por ahí quedarse denunciando y denunciando hoy por hoy no me siento tan identificada con ese lugar. Sino que me siento como más identificada con crear un espacio distinto. Decir “Bueno, generemos conciencia, generemos unidad dentro nuestro, generemos otro espacio donde podamos construir otro lugar”, porque no deja de ser todo una construcción súper humana y, si nosotros quedamos pegados en decir “esto está mal”, nosotros no creamos nada nuevo y seguimos con esa energía que no nos hace bien y no nos hace aportar nada. Primero a nosotros mismos y después al resto.

 

¿Qué opinás de las políticas culturales acá en Mendoza?

 

Mal. La verdad que, bueno, como música, cuesta mucho por ahí porque esto es totalmente independiente. Con los chicos [de Bien Sudaca] hemos transitado un espacio independiente. Creo que, como artista, siempre va a ser así. Cuesta mucho como poder acceder a alguna ayuda por parte del Estado o del gobierno, entonces más si ni siquiera te dejan tocar en las calles. Entonces entendemos que la sociedad, hasta por ahí el hecho de que uno toque en la calle, cree que un músico o una música lo hace por una limosna y, en realidad, es al revés el concepto. No es una limosna, es ofrecer nuestro trabajo, nuestro arte y desde ese lugar ya no se valora. Cuando uno hace música, un proyecto solista o por lo menos lo que estamos haciendo con Maximiliano y la banda es desde un lugar donde sabemos que no nos va a apoyar el Estado y sabemos que no nos va a retribuir y tratamos de generar nuestros ingresos, nuestra manera independiente e intentamos buscar en otro lado porque sabemos que no contamos con eso. 

 

¿Quienes integran el proyecto?

 

 Es un proyecto solista con mis canciones pero obviamente juega un rol principal en la identidad de las canciones Maximiliano Moreno en guitarras y arreglos, Agostina “Peque” Graña, que es mi mejor amiga, en voces, Federico Schlüter en vientos andinos y flauta traversa, y Ernesto Pérez Matta en percusión, esa es la banda fija. En el disco hay, como esto ha sido una construcción porque fui un poco negativa en las políticas culturales pero genera esa resistencia hermosa de amigos y amigas que han hecho que el disco tenga un invitado o invitada en todos los tema, mucha gente que vino a decir “loco te ayudo acá”, “che, ¿qué necesitas?”

 

¿Cómo fue la experiencia del video de “LunaSol”?

 

Todas las experiencias que hemos vivido en este disco ha sido un proceso que hemos hecho en dos años entonces lo hemos hecho super tranquilos y disfrutando cada momento, y lo hemos hecho con mucho amor y desde ese lugar, creo que el videoclip fue una excusa para irse a la montaña y pasar un hermoso rato allá, jugar un rato porque el videoclip es un poco eso, no quería actuar, quería que fuese super natural porque el proyecto creo que es muy transparente, muy puro por así decirlo, y siempre conectando con nuestra tierra, la montaña, el disco tiene mucho de eso y sentí que fue un lugar muy importante. Yo siempre cuando quiero conectar voy a la montaña, como mendocinos y mendocinas siempre nos pasa a todos igual, entonces nos pareció un lugar maravilloso.

 

 

¿Qué les depara el futuro?

 

Ahora presentamos el disco, así que estamos con la cabeza en eso pero el año que viene la idea es empezar a mover el disco, poder hacer muchos toques, hacer mucha gira, seguir haciendo canciones, seguir haciendo otros discos, estamos ahí con el Maxi ya vislumbrando un segundo disco, así que con muchas ganas de seguir disfrutando este hermoso proceso de hacer música. Olvidándonos un poco de esto de no estar muy apoyados por el gobierno, yo creo que como artista este espacio es super noble, estar acá resistiendo, disfrutando cada proceso. El año que viene quizá volveré a las murgas, a dirigir “La Sigilosa”, tengo ese proyecto en la vista.

 

Maxi, ¿Cuál es tu rol dentro del disco?

 

Yo por ahí siento que me ha tocado un rol muy importante en el disco y por ahí siento que no ha sido tan así, dentro de la identidad y en el rol de arreglar y de producir, siempre se han tomado decisiones en conjunto con la Fer en algunos puntos y después otros detalles que cada músico invitado aportó al disco, su grano de arte. Feliz de haber pasado por todo el proceso, la verdad es que siento que ha sido un resultado colectivo que más que un rol mio.

 

 

¿Cómo definirían a la música en su vida?

 

M: A la música siempre la he pensado como si fuera un telar, como un tejido, muchas hebras como entrecruzándose que de alguna forma va tejiendo diferentes aristas, tejiendo encuentros con uno mismo y con amistades. Siento que la música nos termina cruzando en algún momento y termina hasta sirviendo hasta de excusa, en esto mismo del disco, el disco hoy en día es un conjunto de canciones que vienen a cerrar un ciclo pero también lo que se ha creado por detrás de todo eso, la familia, la unión, lo colectivo hoy es lo más importante que la música nos trae como tejido.

 

F: Por ahí a modo más personal, la música ha sido muy medicinal en el sentido de que la música te abre una parte tuya o te hace verte en un montón de situaciones donde te implica y a mi misma me ha demostrado en muchos desafios, yo también toco el violín y la guitarra, es muy medicinal de poder sanar un montón de cosas para afuera y sacar y exponerte y uno con la música se desnuda, y me ha enseñado un montón de cosas, o sea lecciones y por eso le dedico todo, como posibilitadora de encuentro, de amores, de amistades. Como también de trabajo, como resistencia del arte, por eso lo veo muy noble, por eso elegí la música como un camino para la vida, no es un camino que muchos se animan a tomar y se puede llevar de una manera muy digna y hermosa, es una elección de vida.


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